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Cada vez que inician las justas deportivas me emociono y casi al cierre de los Juegos Olímpicos no me pude aguantar hablar de este tema. No porque los Olímpicos están de moda o llevemos ganadas 3 medallas de oro, 2 de plata y 3 de bronce, con el mejor desempeño deportivo en la historia del país. ¡Gracias a Oscar Figueroa, Caterine Ibargüen, Mariana Pajón, Yurberjen Martínez, Yuri Alvear, Carlos Ramirez, Ingrid Valencia y Luis Javier Mosquera!. Lo realmente interesante es el ejemplo que nos dejan estos y más deportistas, para incorporarlos en nuestras vidas.

Siendo pequeña inicie la natación como una disciplina deportiva, fue el único deporte que seguí practicando a lo largo de mi vida y aunque inicialmente entrene para participar a nivel departamental, lo cierto es que esta pasión no era lo suficientemente fuerte como para entrenar más de 6 horas diarias y seguir con los compromisos estudiantiles. Pienso que mi nivel de frustración y gratificación tardía tampoco era muy alto en ese entonces, siendo sincera.

Lo que sí aprendí en mi corta carrera deportiva y por lo que admiro tanto todos los atletas es la disciplina, motivación y el compromiso consigo mismo de ser los mejores en lo que les apasiona. Observando el comportamiento de hombres y mujeres con espíritu deportivo, que se encuentra participando en los olímpicos de Río, veo los siguientes atributos, que cualquiera puede aplicar a su vida, lo que le apasiona y lograr resultados ganadores:

Vencer los límites

Para los deportistas se vuelve una forma de vida o “normal” superar los límites. Una meta se puede volver un obstáculo invisible sin embargo en la mente un deportista se convierte en ese lugar que quiere sobrepasar. Abriendo un nuevo mundo de posibilidades, nuevas metas, marcas y récords.

Los obstáculos son un desvío

Los obstáculos son lo que ves cuando alejas la mirada del foco. Un deportista se esfuerza por ser el mejor en su disciplina y ese es su fin último. El reconocimiento del trabajo es una medalla, una presea en las justas olímpicas. Sin embargo no lo es todo. Razón por la cual tiene el ánimo de seguir adelante y competir en las siguientes justas deportivas, así sean cada 4 años.

La esperanza no hace parte del plan

Aunque muchos deportistas tienen rituales antes de competir, no ponen toda su fé en una competencia fácil. La esperanza de ganar está en el convencimiento de que hicieron su mejor trabajo preparándose para lograr el resultado. Michael Phelps el gran nadador olímpico visualiza todas sus carreras y está preparado para cualquier eventualidad porque practicó todos los escenarios. Lo que hizo posible su hazaña en Beijing cuando se le inundaron las gafas de agua.

Lo importante es desarrollar la habilidad

El deportista no se enfoca en sus debilidades o las características físicas que supuestamente se requieren para cierto deporte. Más bien practican sus habilidades una y otra vez hasta lograr la perfección. Mejor dicho se enfoca en lo que puede hacer bien convirtiendo esto en una fortaleza y la fórmula perfecta para ganar.

El tema de actitud

Los mejores deportistas son quienes saben manejar mejor sus emociones. Lo que más me gusta debe los juegos olímpicos es la actitud de los atletas, esa creencia inquebrantable en sí mismos y sus habilidades. Tener la confianza de que eres la excepción: “Una persona que vence obstáculos es aquella que está dispuesta en creer sobre todo en sí misma”.

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