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Es innegable que el color le habla a nuestro ser, muchos de mis clientes se sienten más seguros de sí mismos, con los colores que escoges en su vestuario.  Las elecciones son conscientes direccionadas a dar un mensaje y tomar provecho de los atributos en ese color. El tener conocimiento sobre los colores que favorecen y su influencia en nuestra psique es como estar en  aeropuerto y saber cómo llegar a cada terminal que te lleva a un objetivo diferente. Ya la persona sabe que colores le favorecen y cuál es la energía de cada uno (el color es una onda que se mueve a una vibración determinada), como una herramienta.

Al conocer tus colores o lo que te queda bien, cuando entras a una tienda, tendrás la confianza de escoger algo que te favorece, sin esperar la validación de otras personas.  Claro, el proceso de cambio tiene que ver con la afirmación no solo interna (esto es lo que yo soy), si no externa. Como el mundo nos percibe y si esa percepción, esta acorde con lo que queremos proyectar o por el contrario es opuesta al mensaje que queremos enviar con nuestra imagen.  

Ahora supongamos que entras a una tienda, te mides una prenda determinado color y todavía no sabes cuáles son los tonos que más te favorecen.  Si te preguntas ¿Será que esta prenda, este color me queda bien? La respuesta estará sesgada por tus creencias. Si preguntas a la vendedora, estará tentada decirte lo que quieres oír. De preguntarle a un familiar, el sentimiento marcará su veredicto.  La respuesta es subjetiva. Entonces ¿Cómo saber la realidad si todos tenemos un filtro o una manera de ver las cosas, que hace parte de nuestra realidad?

Vivimos en un mundo lleno de realidades subjetivas, pero hay ciertas verdades que son objetivas o consensuadas, que permiten un proceso para llegar a una respuesta verificable.  El análisis de color o colorimetría es un sistema que comprueba ciertas condiciones de la misma forma, verificando cómo reacciona tu coloración a los diferentes colores.

Sin embargo, al hacer un cambio voluntario como usar colores o prendas diferentes y sostenido en el tiempo, no es de la noche a la mañana.  Aquí te doy unos consejos para mantener tu nuevo estilo:

  • Inicia con cosas pequeñas, experimenta con tonos diferente en el esmalte de uñas.  Si no te maquillas empieza a usar un poco de delineador y brillo labial, lo primero es empezar.
  • Empieza a analizar los cambios realizados hasta el momento en tu vestuario y planea que otras alteraciones puedes hacer en tu look.  Usar negro con otros colores mientras dominas otros neutros como el café o el azul.
  • No salgas a comprar ropa cuando quieras un cambio, incluso después de una asesoría.  Tomate tu tiempo para decantar la información. Usa la ropa que tienes, analiza que funciona, que puedes sacar de tu armario. Por ejemplo si te das cuenta que el verde oliva no funciona para ti, pero el verde manzana si usa, unos aretes que lleven este color o un poco de sombra verde con brillo para acentuar el color de los ojos.
  • Puede que en el cabello tengas que hacer un cambio, no lo hagas hasta que te sientas preparada.  Trabaja con lo que día a día puedes cambiar, maquillaje, las formas que más lucen a tu cuerpo, los colores para destacar o disimular algunas zonas.
  • Por último, evita el autosabotaje por medio de la crítica de quien fuiste o lo que usabas, mira desde otro punto de vista quien quieres ser y abraza el cambio.

7 Comentarios

  1. Hola guapa
    La verdad es que son unos consejos geniales para sacarnos más partido con la ayuda de los colores
    Me apunto esos tips!
    Un besazo

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